• "Dios es quien siempre llama, quien siempre busca y se quien encarga personalmente de cada uno de nosotros". S. Agustin

  • "La vida es un juego; participa en él. La vida es demasiado preciosa; no la destruyas".M.Teresa de C

  • "Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor".S.Agustin

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Comentarios de un laico


De los cuatro evangelios, el que más habla acerca de lo que rodeó al Nacimiento del Señor Jesús con muchos detalles es el Evangelio según San Lucas.
Aunque no lo crean, el versículo 7 del capítulo 2 dice que la Virgen María dio a luz al Señor Jesús. Eso es todo, nada más
El Evangelio según San Lucas no describe los detalles del Nacimiento del Señor Jesús: Cómo nació, a qué hora nació, qué hizo San José de Nazaret. ¡Nada!
Lo que es curioso es que el Evangelio dedica más detalles de lo que hizo la Virgen María después del Nacimiento del Señor Jesús.
En el mismo versículo, el Evangelio dice que la Virgen María envolvió en pañales a su Hijo y lo acostó en un pesebre, porque ellos no tenían un lugar dónde descansar.
¿Se dan cuenta? A la Biblia, la Palabra de Dios le interesa más cómo fue acogido el Señor Jesús por los demás, que su propio Nacimiento.
A la Biblia le interesa más cómo acogió la Virgen María a su Hijo, que el propio Nacimiento del Señor Jesús.
A la Biblia le interesa más cómo acogieron a la familia del Señor Jesús, que el propio Nacimiento del Señor Jesús.
Eso es la Navidad. ¿Cómo usted va a acoger al Señor Jesús, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad que nació como todos nosotros?
Todos los años, en Diciembre, los pastores de las sectas protestantes se han dedicado a atacar el 25 de Diciembre y se quedan en la fecha del Nacimiento del Señor Jesús.
¿Será que a los pastores protestantes no les interesa cómo acoger al Señor Jesús y tampoco enseñarle a la gente a acoger al Señor Jesús?
Algunos apologistas cristianos, tratando de defender el 25 de Diciembre, también se quedan en la fecha del Nacimiento del Señor Jesús.
¿Será que a los apologistas cristianos tampoco les interesa cómo acoger al Señor Jesús y tampoco enseñarle a la gente a acoger al Señor Jesús?
Hoy es la Navidad y les deseo a todos una Santa Navidad. Hay dos formas de acoger al Señor Jesús en la Navidad.
La primera forma es como lo hizo la Virgen María: Con mucho amor al Señor Jesús y procurando hacer todo lo posible para agradarle.
La otra forma es como lo hicieron los vecinos de Belén. Rechazarlo.
Yo seguiré el ejemplo de la Virgen María en Navidad. ¿Y usted?
¡Un saludo!

Papa Francisco en la Misa de Navidad: ¿Es Cristo mi alimento o los bienes materiales?

El Papa Francisco durante la Misa de Navidad - Foto: Captura de video (Vatican News)

En Belén Dios se hizo pequeño “para ser nuestro alimento” y así el hombre pudiera “renacer en el amor y romper la espiral de la avidez y la codicia”, afirmó el Papa Francisco este 24 de diciembre en la Misa por la Solemnidad de la Natividad del Señor que celebró en la Basílica de San Pedro.

El Santo Padre presidió la Misa por la Solemnidad de la Natividad del Señor y fue concelebrada con cardenales, obispos y sacerdotes. La Eucaristía fue precedida por el canto de la Kalenda, que es el canto del anuncio de Navidad.

Asimismo, un grupo de niños presentó unas ofrendas florales, entre los que estaban dos menores panameños de 6 y 10 años de edad.

En su homilía el Pontífice recordó que Belén significa “casa del pan”. Dios, señaló, “sabe que necesitamos alimentarnos para vivir. Pero sabe también que los alimentos del mundo no sacian el corazón”.

Francisco explicó que con el pecado original “el hombre se convierte en ávido y voraz”, deseoso de acumular cosas como si fuera el sentido de la vida. “Una insaciable codicia atraviesa la historia humana, hasta las paradojas de hoy, cuando unos pocos banquetean espléndidamente y muchos no tienen pan para vivir”, indicó.


Sin embargo, señaló, con su nacimiento en un pesebre en Belén “Dios se hace pequeño para ser nuestro alimento. Nutriéndonos de Él, Pan de Vida, podemos renacer en el amor y romper la espiral de la avidez y la codicia”.

“Ante el pesebre, comprendemos que lo que alimenta la vida no son los bienes, sino el amor; no es la voracidad, sino la caridad; no es la abundancia ostentosa, sino la sencillez que se ha de preservar”, afirmó.

Francisco explicó que desde el pesebre hasta el cenáculo Cristo “se ha ofrecido a nosotros todos los días” y lo sigue haciendo hoy en la Eucaristía, pues “llama a nuestra puerta para entrar y cenar con nosotros”. “En Navidad recibimos en la tierra a Jesús, Pan del cielo: es un alimento que no caduca nunca, sino que nos permite saborear ya desde ahora la vida eterna”, afirmó.

En ese sentido, el Papa invitó a los fieles a preguntarse “¿cuál es el alimento de mi vida, del que no puedo prescindir?, ¿es el Señor o es otro? (…). ¿Necesito verdaderamente tantas cosas, tantas recetas complicadas para vivir? ¿Soy capaz de prescindir de tantos complementos superfluos, para elegir una vida más sencilla?”.

“Jesús es el Pan del camino. No le gustan las digestiones pesadas, largas y sedentarias, sino que nos pide levantarnos rápidamente de la mesa para servir, como panes partidos por los demás. Preguntémonos: En Navidad, ¿parto mi pan con el que no lo tiene?”, preguntó.

Asimismo, el Papa invitó a seguir el ejemplo de los pastores que fueron a adorar al Niño tras el anuncio del ángel, que los llamó a no temer. “Resuena muchas veces en el Evangelio este ‘no temáis’: parece el estribillo de Dios que busca al hombre”, indicó.

Además, los pastores de Belén enseñan “cómo ir al encuentro del Señor. Ellos velan por la noche: no duermen, sino que hacen lo que Jesús tantas veces nos pedirá: velar. Permanecen vigilantes, esperan despiertos en la oscuridad, y Dios ‘los envolvió de claridad’. Esto vale también para nosotros”.


Sin embargo, explicó que al Señor no se le puede esperar “en el sofá, durmiendo”. Recordó que los pastores fueron a la gruta corriendo, “dejan el rebaño sin custodia, se arriesgan por Dios. Y después de haber visto a Jesús, aunque no eran expertos en el hablar, salen a anunciarlo”.

“Esperar despiertos, ir, arriesgar, comunicar la belleza: son gestos de amor. El buen Pastor, que en Navidad viene para dar la vida a las ovejas, en Pascua le preguntará a Pedro, y en él a todos nosotros, la cuestión final: ‘¿Me amas?’. De la respuesta dependerá el futuro del rebaño. Esta noche estamos llamados a responder, a decirle también nosotros: ‘Te amo’. La respuesta de cada uno es esencial para todo el rebaño”, señaló.

Francisco indicó que así como entonces, el camino también “es en subida: se debe superar la cima del egoísmo, es necesario no resbalar en los barrancos de la mundanidad y del consumismo”.

“Quiero llegar a Belén, Señor, porque es allí donde me esperas. Y darme cuenta de que tú, recostado en un pesebre, eres el pan de mi vida”, expresó el Papa.

Al final de la Misa el Papa fue acompañado por el grupo de niños para colocar la imagen del Niño Jesús en el pesebre elaborado dentro de la basílica vaticana.