Su nombre era María. Por lo que toca al significado de vocablo María, los especialistas han llegado a enumerar hasta 80 etimologías del nombre de María. El conjunto constituye una variada y encantadora letanía de alabanzas: Excelsa, Amada, Hermosa, Señora, Soberana... San Beda escribe que en hebreo quiere decir: Estrella del mar, y en siríaco: Señora. San Bernardo y Santo Tomás sostienen lo mismo y añaden una razón de conveniencia: como la estrella orienta hacia el puerto a los navegantes, María dirige a los hombres a Jesucristo.
De todas las etimologías aducidas las que ofrecen más garantías son tres: María vendría de Myriam: Amada de Yahvé; Marya: Señora. Otra interpretación hace derivar la palabra María de la raíz Rym que significa ser alto. En este supuesto María quiere decir el lugar alto donde Dios habita complacido. Lo cierto es que el significado etimológico más universalmente aceptado concuerda de modo maravilloso con el significado histórico-salvífico de la Persona de María. Este nombre traduce perfectamente que Ella es la Amada por excelencia de Dios. Y este es el significado que muchísimos dan al nombre de Myriam o Maryam del que procede María.
El Papa Juan Pablo II proclamó el día 1 de octubre de 1.999 en el Vaticano a tres mujeres, las santas Edith Stein (Carmelita Descalza), Catalina de Siena (Dominica) y Brígida de Suecia, copatronas de Europa. Su proclamación fue hecha en la Básilica de San Pedro durante la misa solemne de apertura del II Sínodo especial de obispos para Europa.
Santo Tomás de Aquino tuvo un día una "visión" celebrando Misa. Estaba por entonces escribiendo la Suma sobre los Sacramentos, y ya no escribió más. "No puedo más", repetía cuando le insistían en que acabase. "Lo que he escrito, comparado con lo que he visto, me parece ahora como el heno. No insistáis, no puedo más."
La Biblia Pastoral en Chino: Tras ocho años de intenso trabajo, el P. Bernardo Hurault, junto con el P. Pedro Campus, superior general de la Sociedad de San Pablo, presentó al Papa la Primera Biblia pastoral publicada en chino. La primera edición se ha distribuído en Hong Kong, Taiwan, Estados Unidos, Canadá y Singapur. La nueva edición, en caracteres simplificados, se distribuirá, en cambio, en China Continental.
La Basílica de Santa María la Mayor (Roma, Italia) es la Iglesia más antigua dedicada en Occidente a la Virgen María. En este templo se conserva la parte mayor de la cuna de Belén. En la Nochebuena, suele celebrar la Eucaristía en dicha basílica el Santo Padre, que es a la vez Obispo de Roma.
Cuando se inauguró el primer cable submarino entre Inglaterra y América, la Reina Victoria envió el primer mensaje con estas palabras . "Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad".
Cada año hay 18 millones de católicos más que el año anterior. Durante un solo pontificado, el de Pablo VI, la religión Católica pasó de 600 a 750 millones ( entre 1963 y 1978 ). Durante el pontificado de Juan Pablo II, el número de católicos está aumentando desde los iniciales 750 millones a los 1071 millones actuales (datos sobre el año 2002)
El esfuerzo que hizo San Pablo en sus viajes es asombroso. Si contamos solamente el número de kilómetros de sus tres viajes por Asia Menor, Holzner (p. 247 ) , se llega al resultado siguiente :
Primer viaje, de Atalia hasta Derbe: 1000 Km (ida y vuelta).
Segundo viaje, de Tarso hasta Tróade: 1400 Km. Si se cuenta la excursión por la región de Galacia, hasta su capital Ancira, hay que añadir 526 kms. Es decir en el segundo viaje, solamente dentro del Asia menor, recorrió Pablo, por lo menos, 1926 kms. No olvidemos que la descripción del Libro de los Hechos es muy general. Se contenta con decir que atraviesa la región de Galacia y la Misia.
Tercer viaje, de Tarso hasta Efeso: 1150 Km. Además, visitó el territorio de Galacia. En este viaje, solamente dentro del Asia Menor, anduvo Pablo un mínimo de 1700 kms.
Añádanse además los viajes por tierras de Europa y por mar, los caminos difíciles, las diferencias de altura, el aumento de las carreteras o calzadas sobre el actual ferrocarril y se comprenderá la " indecible admiración que sentía Deissman a vista del esfuerzo puramente físico del viajero Pablo, quien con toda razón podía decir que azotaba a su cuerpo y lo domaba como a un esclavo " ( 1 Co 9, 27 ).
El número de jornadas o viajes por día se puede calcular a base de 30-35 Km. diarios. Se cuenta como un caso extraordinario haber recorrido en vehículo 27 millas ( 37 kms ) en las seis horas de la mañana. Lo ordinario era emplear todo el día para esa distancia. Pablo hacía sus viajes generalmente a pie ( 2 Co 11, 236 ).
La bandera de la Unión Europea está inspirada en la descripción de la Virgen del Apocalipsis. Europa, sin embargo, no reconocerá en su Constitución sus bimilenarias raíces cristianas.
¿Se trata de una de esas «astucias de la Historia» de las que hablaba Hegel? Desde luego, el caso es realmente curioso. El jueves 10 de julio de 2.003 se presentó en Bruselas, en solemne ceremonia, el borrador definitivo de la Constitución Europea. Pero esta Constitución, cuando define sus propios símbolos, confirma solemnemente que la bandera europea es azul, con doce estrellas colocadas en círculo. Pues bien: tanto los colores, como los símbolos, como su disposición provienen directamente de la devoción mariana: son un signo explícito de devoción a la Virgen María.
Así es. Las estrellas son las del capítulo doce del Apocalipsis: «Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer vestida de Sol, con la Luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza». Esa Mujer misteriosa, en la tradición cristiana, es la Madre de Jesús. También los colores provienen del culto: el azul del cielo y el blanco de la pureza virginal. Y es que en el diseño original, las estrellas eran de plata, y sólo en un momento posterior asumieron el color del oro. Vamos, que aunque pocos lo saben, la bandera que ondea en todos los edificios públicos de la Unión (y el círculo de estrellas que está sobre la inicial del país en las matrículas de los coches europeos) son la invención de un pintor que se inspiró en su ferviente devoción mariana.
La historia comenzó en 1949, cuando en Estrasburgo se instituyó el primer «Consejo de Europa», encargado de «poner las bases de una deseada federación del continente». Al año siguiente, para justificar con alguna iniciativa su existencia, dicho Consejo convocó un concurso de ideas, abierto a todos los artistas europeos, para una bandera común. En la convocatoria participó Arsène Heitz, por entonces joven y poco conocido diseñador, que en el momento de nuestra investigación aún vivía y mantenía plena lucidez mental, aunque ya pasaba de los noventa. Del cuello de Heitz, como del de tantos otros católicos, colgaba la conocida como «medalla de la Milagrosa», que se acuñó tras las visiones de santa Catalina Labouré en París, en 1830. Esta religiosa reveló que había recibido el encargo de la Virgen misma de hacer acuñar y difundir una medalla en la que estuvieran las doce estrellas del Apocalipsis y la invocación: «¡Oh María, sin pecado concebida! Rogad por nosotros que recurrimos a Vos». La devoción se extendió por todo el mundo católico de tal manera que dicha medalla se convirtió en uno de los objetos más difundidos, con muchos centenares de millones de unidades. Llevaba una, hecha de chapa y colgada con un cordón, santa Bernardette Soubirous cuando se le apareció la Señora por primera vez, el 11 de febrero de 1858, vestida precisamente de blanco y azul.
Pues bien, Arsène Heitz no era simplemente uno de los innumerables católicos que llevaba consigo aquella medalla surgida a partir de unas apariciones, sino que cultivaba una especial veneración por la Inmaculada. Y por tanto, pensó que haría su diseño con las estrellas colocadas en círculo, como en la Medalla, sobre un fondo azul mariano. Para su sorpresa, el boceto ganó el concurso. La Comisión que componía el jurado estaba presidida por un belga de religión judía, responsable de la sala de prensa del Consejo, Paul M.G. Lèvy, que no conocía los orígenes del símbolo, pero al que probablemente le impresionaron los colores. Efectivamente, el azul y el blanco (ya hemos dicho originariamente las estrellas no eran amarillas sino blancas) eran los colores de la bandera del por entonces recién constituido Estado de Israel.
Aquel estandarte había ondeado por primera vez en 1891, en Boston, en la sede de la «Sociedad Educativa Israelita», y se inspiraba en el chal rayado que usan los judíos para la oración. En 1897, en la Conferencia de Basilea, se adoptó como símbolo de la Organización Sionista Mundial, convirtiéndose finalmente en 1948 en la bandera de la república de Israel.
Desde una perspectiva de fe, es felizmente simbólica esa unión de referencias cristianas y judías. Y es que la mujer de Nazareth es la «Hija de Sión» por excelencia, es el vínculo de unión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, aquella en cuyo cuerpo se concretó la espera mesiánica. Incluso el número de las estrellas parece vincular estrechamente ambos credos: doce son los hijos de Jacob y las tribus de Israel, y doce los apóstoles de Jesús. Tenemos así el judeo-cristianismo que ha construido el continente unido en una bandera.
Tenemos además que algunos años después de la conclusión del concurso de idea, en 1955, el boceto de Heitz se adoptó oficialmente como bandera de la nueva Europa. Entre otras cosas, para confirmar la inspiración bíblica y al mismo tiempo devocional del símbolo, el pintor consiguió introducir una tesis personal que fue hecha propia por el Consejo de Europa. Efectivamente, habían surgido críticas puesto que los Estados miembros por entonces sólo eran seis y no se veía la razón de que las estrellas fueran doce. ¿Acaso la nueva bandera no debía remitirse a la lógica de la Old Glory, la bandera de los Estados Unidos de Norteamérica, donde a cada Estado federado corresponde una estrella? Arsène Heitz consiguió convencer a los responsables del Consejo: sin revelar la fuente religiosa de su inspiración para no provocar recelos, sostuvo que el doce era, para la sabiduría antigua, «un símbolo de plenitud», y que no debía cambiarse tampoco si los miembros superaban ese número (25 actualmente). Así sucedió y así ha sido definitivamente sancionado por la nueva Constitución. Ese número de astros que, como profetiza el Apocalipsis, coronan la cabeza de la «Mujer vestida de Sol» no cambiará nunca.
El día de la Inmaculada.
Acabaré con un detalle que puede servir de reflexión : la sesión solemne durante la que la bandera se adoptó se celebró, lo hemos dicho, en 1955, en un día que no se escogió aposta, sino que vino determinado por las agendas de los Jefes de Estado. Pero he aquí que aquel día era un 8 de diciembre, día en que la Iglesia celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, era realidad de fe prefigurada por aquella Medalla que inspiró la bandera. Para muchos, desde luego, una casualidad. Pero para otros, quizá, el signo discreto pero preciso de «otra» realidad, en la que tiene un significado el hecho de que al menos durante mil años, hasta la ruptura de la Reforma, precisamente María fuera venerada en todo el
Continente como «Reina de Europa». (Artículo de Vittorio Messori publicado en "La Razón" el 27 de julio del 2003).
Una novena es una devoción de oración privada o pública de nueve días para obtener alguna gracia o intención especial. Al pedir la intercesión por medio de la novena, debemos desear imitar las virtudes de quien invocamos y nos ha de llevar a abrir nuestro corazón a Dios buscando su voluntad. Las novenas requieren humildad, confianza y perseverancia, tres importantes cualidades de la oración eficaz.
San Higinio fue Papa entre el año 136 y 140. Es quien instauró la figura de los padrinos en el bautismo, con el objeto de que los bautizados fuesen guiados espiritualmente.
El 23 de Febrero de 2008, se inauguró el monumento a Juan Pablo II en Santa Clara (Cuba), con motivo del décimo aniversario de su visita a la Isla. El monumento comenzó a construirse el 17-11-2007, luego de realizadas las obras de desmonte, canalización de aguas, relleno y nivelación del terreno- sobre un terreno en forma triangular, con una superficie de 437,50 metros cuadrados.
En el centro situaron la estatua de Juan Pablo II, de 2,20 metros de alto, que fue regalada por el cardenal Bertone. Quedó colocada sobre una pequeña plataforma y debajo de un techo en forma de curva, que evoca la Loma del Capiro, signo de la ciudad de Santa Clara que acogió con afecto y devoción al papa Juan Pablo II en la mañana del 22 de enero de 1998.
Se destaca como elemento arquitectónico una columna tapizada en piedra cuya altura es de 8, 20 metros y que se encuentra coronada por una cruz de 1,75 metros. A cierta altura de la columna será colocada una campana, perteneciente a una antigua capilla de la diócesis. Esta columna es signo de la Iglesia que se edifica sobre el cimiento de los apóstoles, y que está llamada a convocar a los hombres de todas las razas y culturas para anunciarles el mensaje de salvación: Jesucristo.
En un panel lateral aparecerá un facsímil con la expresión que acompañó todo el pontificado de Juan Pablo II: “Abran las puertas a Cristo”, indicando además la fecha de su visita a Cuba.
Otro elemento muy importante será la vegetación, integrada por abundante flora típicamente cubana, entre ellas la palma real; para lo cual será nueva y definitivamente plantada la misma que acompañó la misa del Papa, y que por estos años estuvo al cuidado de un campesino.
Como fondo de todo el conjunto y envolviéndolo, sobresale un mural a relieve con la imagen de la Virgen de la Caridad que extiende su manto sobre elementos que representan a Cuba: montañas, ríos, la flor de la mariposa, etc. queriendo significar con esto que ella es la Virgen, Madre del pueblo cubano y de la Iglesia. No podía faltar en este monumento la presencia de María Santísima, a quien Juan Pablo II profesaba una particular devoción y gratitud, expresa el mismo artículo, que adelanta además que en la inauguración y bendición del monumento estará presente la imagen peregrina de la Virgen de la Caridad, cuya historia hunde sus raíces en la sociedad santaclareña.
San Martín de Tours es uno de los santos más populares. Por ejemplo, en Francia, tiene dedicadas 3.667 iglesias que llevan su nombre. Además, 486 pueblos llevan su nombre.
A las 2:45 a.m. el 6 de agosto de 1.945, un B29 despegó de la isla Tinian, para soltar la primera bomba atómica sobre Japón. A las 8:15 a.m. la bomba explotó a ocho manzanas de la iglesia de los jesuitas en la Asunción de Nuestra Señora en Hiroshima. Medio millón de personas fueron aniquiladas. Lo que quedó era oscuridad, sangre, quemaduras, gemidos, fuego y terror.
Sin embargo, la iglesia y los cuatro padres jesuitas ahí asignados no murieron. De acuerdo a los expertos "deberían estar muertos", estando como estaban dentro del radio mortal de una milla de la explosión. Nueve días después el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, vino la paz.
El milagro de haber sobrevivido, su devoción a la Stma. Virgen, su iglesia dedicada a la Asunción mostró claramente a éstos sobrevivientes que esto era más que una coincidencia. Les enseñó el poder de María y de su oración. Ellos rezaban el Rosario a la Virgen todos los días, por lo que su respuesta fue lanzar una Cruzada del Rosario por la paz en el Japón.
La Cruzada del Rosario de incontables personas en todo el mundo se vuelven una fuerza espiritual contra el pecado y el dominio del mal en éstos tiempos que nos ha tocado vivir.
El anillo para la Iglesia tiene varios significados: es usado como parte de las insignias de los obispos, abades, etc.; las hermanas lo usan para denotar su consagración total a Dios y a la Iglesia; y en el matrimonio, se entiende como el símbolo de amor y la unión sin principio ni fin entre marido y mujer.
En el patio del Policlínico Gemelli de Roma se inauguró el 30 de junio de 2009 una estatua en recuerdo del papa Juan Pablo II.
El monumento, dedicado por la Universidad Católica a la memoria del papa Wojtyla, fue bendecida por el cardenal Stanislaw Dziwisz, durante décadas secretario particular del pontífice.
La estatua es obra del escultor toscano Stefano Pierotti y lleva por título "¡No tengáis miedo!", como la célebre expresión pronunciada por el Papa polaco el 22 de octubre de 1978, durante la homilía de la Misa inaugural del pontificado.
La estatua está ubicada en el patio contiguo a la entrada principal del Policlínico Gemelli, donde Juan Pablo II fue ingresado en nueve ocasiones, entre el 13 de mayo de 1981 - día del atentado en la Plaza de San Pedro- y la última vez que se le ingresó al final de su enfermedad, en marzo de 2005.
A este patio el papa Juan Pablo II se asomaba desde la ventana del apartamento de la décima planta para rezar el Angelus dominical y bendecir a los fieles. En una de aquellas ocasiones, durante su ingreso en 1996, definió al Policlínico Gemelli "Vaticano III", como "casa" del Papa junto a los Palacios Apostólicos de Roma y Castel Gandolfo.
LOS CUADROS DEL SANTUARIO DE JASNA GÓRA, EN CZESTOCHOWA
El Santuario de Jasna Góra de Czestochowa, en Polonia, es un conocido e importante centro mariano al que acuden millones de peregrinos católicos cada año para rezar ante el icono de la Virgen Negra. Lo que no es tan conocido es que, dentro del santuario, se pueden admirar 18 cuadros del pintor polaco Jerzy Duda Gracz. Muestran las 15 estaciones tradicionales del viacrucis y 3 más. Se le considera una especie de viacrucis del tercer milenio. Este es el fruto que el pintor ofreció a la Virgen de Jasna Góra, Madre de la Iglesia y Reina de Polonia, en agradecimiento por recobrar su salud y sobre todo, como ofrenda a Jesucristo por ese encuentro de salvación.